Entrevista a Elena Poniatowska

Elenita con una mujer feroz

“Elena Poniatowska es un personaje literario”, dijo Octavio Paz. Esta periodista y escritora forjó su estampa mujeril en el país de los “meros machos” poniendo en el paisaje escritural a otras féminas que, como ella, han debido a punta de talento, inteligencia y valentía, hacerse un lugar en la masculina escena literaria y artística de México. (FIL Noviembre 2015)

Nació en la hoy malhadada ciudad de París y desciende de una familia noble polaca, pero eso a ella no la marea. Elenita, como le dicen los mexicanos, llegó a los nueve años a las tierras de Rulfo e hizo del castellano un aliado superior para hablar por los sin voz.

Por eso no extraña que esta señora de casi 90 años y con un Premio Cervantes a cuestas se atreva a revivir a una figura femenina enorme y controvertida como lo fue Guadalupe Marín, la primera mujer del gran artista mexicano Diego Rivera y a través de ella hacer un retrato vívido y descarnado de ese México de mediados del siglo XX.

Al muralista le pareció, la primera vez que vio a Lupe, "un monstruo horrendo y fachoso" que, sin embargo, lo cautivó por su fiera espontaneidad y belleza de amazona: una altísima morena de ojos verdes, que ya había decidido convertirse en la mujer del gran Diego Rivera mucho antes de conocer a Panzota, como lo bautizaría luego.

El título de la biografía novelada de Guadalupe Marín llamada Dos veces única, viene del libro que escribiera la propia protagonista y que llamó La única, "por ser la única en la vida del pintor Diego Rivera y la única en la del escritor Jorge Cuesta", su segundo marido. Sin embargo, el destino quiso golpear el ego de esta tapatía quien, a pesar de haberle dado dos hijas al artista proletario, terminó a la sombra de la segunda mujer de Diego Rivera, la gran Frida Kahlo, mujer de espíritu indómito y talento apabullante.

Los invitamos a escuchar esta interesante entrevista con Vivian Lavín.