La poesía como un gran museo del mundo
La destacada poeta china Zhao Si cautivó a una amplia audiencia con la lectura de sus poemas y un panorama de la poesía moderna escrita por mujeres en China desde el año 1917. Organizado por la editorial CNPIEC y el programa cultural Vuelan las Plumas, el encuentro desarrolló un diálogo entre China y Chile a través de la poesía, la traducción y la circulación internacional de los libros. La mesa estuvo integrada la poeta china Zhao Si, el académico y traductor Sun Xintang, el poeta chileno Julio Carrasco y la periodista cultural Vivian Lavín en la Librería del GAM y luego transmitido en el programa Vuelan las Plumas de Radio Universidad de Chile.
Un poema no puede explicar por sí solo la complejidad de un país, pero puede llevarnos a un lugar al que nunca habíamos llegado. En ese movimiento íntimo —cuando unas palabras nacidas en una lengua consiguen conmover a quien habita otra cultura— comienza el verdadero diálogo.
Esa fue una de las ideas centrales del encuentro organizado por China National Publications Import & Export Corporation, CNPIEC, una de las principales corporaciones editoriales de China y organizadora de la Feria Internacional del Libro de Beijing junto a Vuelan las Pluma.
La actividad tuvo como protagonista a Zhao Si —nombre literario de Zhao Zhifang—, poeta, traductora, investigadora y editora china cuya trayectoria se ha construido precisamente en el cruce entre lenguas y tradiciones. Junto a ella participaron en la mesa la periodista cultural Vivian Lavín; Sun Xintang, académico, traductor y exdirector del Instituto Confucio para América Latina, y Julio Carrasco, poeta chileno e integrante del colectivo poético Casagrande.
En la audiencia se encontraba también Bao Shu —nombre literario de Li Jun—, destacado escritor de ciencia ficción chino y autor nominado al Premio Hugo, quien llegó a Chile junto con Zhao Si gracias a CNPIEC. A ellos se sumaron escritores, editores, académicos, traductores, representantes del ámbito cultural y lectores interesados en profundizar los vínculos entre China y Chile.
La presencia de Zhao Si permitió aproximarse a la poesía china contemporánea escrita por mujeres, pero también comprender el papel decisivo que desempeñan la traducción y la edición cuando una obra debe viajar entre idiomas, tradiciones y lectores muy distantes.
La propia trayectoria de Zhao Si encarna ese desplazamiento. Su trabajo no se limita a la creación poética. Desde sus distintos oficios ha tendido puentes entre la literatura china y la producción de otros territorios, entre ellos América Latina.
En China ha contribuido a difundir la obra de autores chilenos como Raúl Zurita y Nicanor Parra. Durante el encuentro mostró una edición de Selección de Poesía, una de las publicaciones especializadas más importantes de su país, que incluyó poemas de Zurita traducidos al chino. Recordó también que, tras la muerte de Nicanor Parra en 2018, organizó un dossier con poemas y trabajos visuales del antipoeta.
"Fue la primera vez que Nicanor Parra habló chino", señaló.
La frase resume uno de los gestos más profundos de la traducción: no se trata únicamente de sustituir unas palabras por otras, sino de concederle a una voz la posibilidad de existir dentro de un nuevo idioma. Para Zhao Si, traducir y escribir son actividades inseparables.
"Con una mano escribo poesía y con la otra traduzco poesía", explicó al repasar una trayectoria que ha permitido que su propia obra sea vertida a dieciséis lenguas.
Esa doble condición le ha dado acceso directo a diferentes tradiciones literarias. Mientras traduce la poesía de otros, su escritura se deja atravesar por formas, imágenes y preguntas procedentes de distintos lugares. De allí surge una obra en la que las fronteras entre Oriente y Occidente dejan de funcionar como divisiones rígidas.
Zhao Si propone pensar la cultura como un gran museo del mundo: un espacio común compuesto por salas diferentes, en el que autores chinos, chilenos, europeos o latinoamericanos pueden acceder a un mismo patrimonio espiritual. La expansión de internet y los intercambios internacionales han profundizado esa posibilidad, especialmente para una generación de poetas que comenzó a escribir en un mundo cada vez más conectado.
La conversación permitió, además, aproximarse a la historia relativamente reciente de la poesía china en versos libres y escrita en lengua moderna, cuyo inicio Zhao Si situó en 1917. Según explicó, antes de la década de 1970 no existía en China una noción consolidada de poesía escrita por mujeres.
La llamada poesía brumosa, surgida entre los años setenta y comienzos de los ochenta, marcó un punto de inflexión. Una primera generación de autoras —entre ellas Shu Ting, Wang Xiaoni y Fu Tianlin— desarrolló una escritura de fuerte conciencia social, asociada a la búsqueda de dignidad, independencia y reconocimiento de la mujer como sujeto creador.
En la segunda mitad de los años ochenta apareció otra generación, representada por poetas como Zhai Yongming, Yi Lei, Tang Yaping, Hainan y Lu Yimin. Sus obras desplazaron la mirada hacia zonas más íntimas y oscuras de la experiencia: el deseo, la conciencia interior y aquellos territorios que no siempre eran iluminados por los discursos dominantes.
Durante los años noventa surgió una nueva etapa, en la que autoras como Lan Lan y Chi Lingyun combinaron las dimensiones luminosas y oscuras de las generaciones precedentes. Sin embargo, Zhao Si advirtió que la promoción nacida en la década de 1970 —a la que ella misma pertenece— todavía no ha sido estudiada ni reconocida en toda su diversidad.
Su interés no radica solamente en reivindicar su obra individual, sino también en contribuir a hacer visible la producción de una generación que, a su juicio, ha permanecido eclipsada dentro del panorama poético chino. Allí, la labor editorial vuelve a encontrarse con la escritura: preparar antologías, traducir autores y construir espacios de circulación son también maneras de intervenir en la memoria literaria.
La perspectiva intercultural propuesta por Zhao Si no pretende borrar las diferencias entre países ni reducir todas las tradiciones a una experiencia común. Por el contrario, el diálogo se vuelve significativo cuando esas diferencias pueden ser reconocidas y escuchadas.
Tampoco espera que un poema funcione como una explicación general sobre China. La poesía no entrega estadísticas ni definiciones sobre una sociedad. Su fuerza opera en otro plano: permite entrar en contacto con una sensibilidad particular y compartir, aunque sea por un instante, una experiencia que antes pertenecía a otra persona.
"A través de la lectura de un poema uno puede conmoverse y llegar a un lugar antes desconocido. Allí está el valor y el significado del intercambio poético", sostuvo Zhao Si.
La lectura bilingüe hizo tangible esa idea. Julio Carrasco leyó las versiones en castellano, mientras Zhao Si devolvió cada texto a la musicalidad de su lengua original. Sun Xintang hizo posible el paso de las reflexiones y comentarios entre el chino y el español mediante la interpretación consecutiva.
El tránsito de un idioma a otro no fue una operación invisible. Las diferencias de ritmo, extensión y sonoridad se hicieron evidentes. En algunos momentos, el castellano parecía extender aquello que en chino ocurría con mayor velocidad; en otros, la voz permitía intuir emociones incluso antes de comprender el significado de las palabras.
Julio Carrasco destacó la manera en que la poesía de Zhao Si enlaza escenas aparentemente sencillas con ideas de gran profundidad. Lo cotidiano —una gota de agua, una estrella, una brizna o el movimiento del metro— se convierte en la entrada hacia preguntas sobre el amor, la destrucción, la memoria, la violencia o la relación entre el ser humano y lo trascendente.
Entre los textos compartidos estuvo El cubo de agua, un poema especialmente representativo de esa mirada intercultural. Julio Carrasco ofreció primero la versión en castellano y Zhao Si lo leyó luego en chino, permitiendo escuchar el ritmo y la respiración de la lengua en la que fue concebido.
El cubo de agua
Los pitagóricos hablaban del mundo
en el lenguaje de las matemáticas.
Llamaban a Apolo, el sol, una mónada;
a Artemisa, la luna, una díada;
a Atenea, la diosa guerrera, una héptada;
y a Poseidón, el mar, el primer cubo.
En Pekín, en 2008 después de Cristo,
la boca de pez de la tierra
expulsó un cubo de agua.
Durante dos mil quinientos años
de tiempo y espacio,
el pueblo chino,
en la caja de burbujas azul
del Centro Nacional de Natación,
tocó el mismo tramo de agua
de un pasado lejano,
un lugar distante,
sólido, inquebrantable.
El poema cruza dos momentos separados por veinticinco siglos. Las figuras de Apolo, Artemisa, Atenea y Poseidón dialogan con el Centro Nacional de Natación construido para los Juegos Olímpicos de Beijing de 2008, conocido internacionalmente como el Cubo de Agua. La tradición clásica occidental y la arquitectura china contemporánea aparecen enlazadas por una misma materia y por una imaginación capaz de atravesar el tiempo.
La lectura de Zhao Si permitió escuchar el poema en su idioma original. La versión castellana abrió su significado al público chileno, mientras el chino restituyó su textura sonora. Ese tránsito condensó el propósito de la actividad: permitir que una obra conserve su diferencia y, al mismo tiempo, encuentre una nueva comunidad de lectores.
El papel de Sun Xintang fue fundamental para que ese diálogo pudiera desarrollarse. Su experiencia como académico, traductor y exdirector del Instituto Confucio para América Latina permitió mediar entre las lenguas, pero también contextualizar conceptos, trayectorias y referencias culturales que no siempre poseen una equivalencia inmediata.
La periodista Vivian Lavín subrayó que la relación entre Chile y China no puede agotarse en el intercambio económico. Aunque China sea el principal socio comercial de Chile, los vínculos entre ambas sociedades necesitan también libros, traducciones y espacios donde sea posible conocer la sensibilidad del otro.
En la audiencia participaron, entre otros invitados, Fernando Reyes Matta, exembajador de Chile en China y profundo conocedor de las relaciones entre ambos países, Berta Inés Concha, editora y socia de la Librería del Gam junto a Mónica Tejos,también editora de Simplemente Editores, sello que ha contribuido a publicar autores chinos en ediciones realizadas en nuestro país.
Su presencia, junto con la de Bao Shu, editores, académicos, escritores y lectores, amplió la conversación más allá de la mesa sin transformar la actividad en un panel multitudinario. El centro permaneció en la lectura y en el diálogo entre Zhao Si, Julio Carrasco, Sun Xintang y Vivian Lavín.
La conversación culminó con preguntas del público y con una reflexión que atravesó toda la jornada: cuando un poema es traducido y encuentra nuevos lectores, entra también en otras memorias y adquiere resonancias que su autora no puede prever. La obra abandona su territorio inicial, pero no pierde su origen. Se transforma sin dejar de ser ella misma.
La colaboración entre Vuelan las Plumas y CNPIEC adquirió una dimensión concreta. CNPIEC hizo posible la llegada a Chile de Zhao Si y Bao Shu, aportando su experiencia como una de las instituciones editoriales más importantes de China y como organizadora de la Feria Internacional del Libro de Beijing, la principal feria editorial de Asia.
Por su parte, Vuelan las Plumas organizó en Chile un espacio de encuentro entre autores, especialistas y lectores, prolongando su trabajo en torno al libro, el pensamiento crítico y la circulación internacional de las ideas, como también la posibilidad de abrir la actividad a una amplia audiencia a través de los micrófonos de Vuelan las Plumas, transmitiendo íntegramente este diálogo en su edición del 9 de septiembre a las 17h. a través de Radio Universidad de Chile.
El encuentro Miradas interculturales sobre la poesía escrita por mujeres se realizó el viernes 4 de septiembre de 2026, a las 19:00 horas, en la Librería del GAM, ubicada en Alameda 227, en el corazón de Santiago. La jornada concluyó con un vino de honor y con la entrega de ejemplares firmados por Zhao Si para la librería.
Les invitamos a escuchar el registro de esta actividad organizada por Vuelan las Plumas y CNPIEC, protagonizada por Zhao Si, Sun Xintang, Julio Carrasco y la periodista Vivian Lavín.
Fecha de emisión: 9 de septiembre de 2026.
#ZhaoSi #SunXintang #JulioCarrasco #BaoShu #CNPIEC #LiteraturaChina #PoesíaChina #TraducciónLiteraria #IntercambioCultural #LibreríaDelGAM #VuelanLasPlumas #VivianLavín
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
A poem cannot, by itself, explain the complexity of a country, but it can take us somewhere we have never been. True dialogue begins in that intimate movement—when words born in one language manage to move someone who inhabits another culture.
This was one of the central ideas of the gathering organized by the China National Publications Import & Export Corporation (CNPIEC), one of China's leading publishing corporations and organizer of the Beijing International Book Fair, together with Vuelan las Plumas.
The event centered on Zhao Si—the pen name of Zhao Zhifang—a Chinese poet, translator, researcher, and editor whose career has been shaped precisely at the intersection of languages and traditions. Joining her at the table were cultural journalist Vivian Lavín; Sun Xintang, a scholar, translator, and former director of the Confucius Institute for Latin America; and Julio Carrasco, a Chilean poet and member of the poetry collective Casagrande.
Also in the audience was Bao Shu—the pen name of Li Jun—a prominent Chinese science-fiction writer and Hugo Award nominee who traveled to Chile with Zhao Si thanks to CNPIEC. They were joined by writers, editors, scholars, translators, cultural representatives, and readers interested in strengthening ties between China and Chile.
Zhao Si's presence offered an opportunity to approach contemporary Chinese poetry written by women, while also illuminating the decisive role played by translation and publishing when a work must travel across languages, traditions, and widely separated readerships.
Zhao Si's own career embodies that movement. Her work is not limited to writing poetry. Through her various roles, she has built bridges between Chinese literature and the literary production of other regions, including Latin America.
In China, she has helped disseminate the work of Chilean authors such as Raúl Zurita and Nicanor Parra. During the gathering, she showed an issue of Selected Poetry, one of her country's most important specialist publications, which included poems by Zurita translated into Chinese. She also recalled that, following Nicanor Parra's death in 2018, she organized a dossier featuring poems and visual works by the antipoet.
"It was the first time Nicanor Parra spoke Chinese," she said.
The phrase captures one of translation's most profound gestures: it is not merely a matter of replacing one set of words with another, but of allowing a voice to exist within a new language. For Zhao Si, translating and writing are inseparable activities.
"With one hand I write poetry, and with the other I translate poetry," she explained while reflecting on a career that has seen her own work translated into sixteen languages.
This dual practice has given her direct access to different literary traditions. As she translates the poetry of others, her own writing is permeated by forms, images, and questions from many places. The result is a body of work in which the boundaries between East and West cease to function as rigid divisions.
Zhao Si proposes thinking of culture as a great museum of the world: a shared space made up of different rooms, where Chinese, Chilean, European, and Latin American authors can draw upon the same spiritual heritage. The expansion of the internet and international exchange has deepened this possibility, particularly for a generation of poets who began writing in an increasingly interconnected world.
The conversation also provided an introduction to the relatively recent history of Chinese free verse written in the modern language, which Zhao Si traced back to 1917. Before the 1970s, she explained, China did not have an established concept of poetry written by women.
The emergence of Misty Poetry between the 1970s and the early 1980s marked a turning point. A first generation of women poets—including Shu Ting, Wang Xiaoni, and Fu Tianlin—developed writing characterized by strong social awareness and a search for dignity, independence, and recognition of women as creative subjects.
Another generation emerged in the second half of the 1980s, represented by poets such as Zhai Yongming, Yi Lei, Tang Yaping, Hainan, and Lu Yimin. Their work shifted attention toward more intimate and darker areas of experience: desire, inner consciousness, and those territories not always illuminated by dominant discourses.
A new phase began in the 1990s, when authors such as Lan Lan and Chi Lingyun combined the luminous and darker dimensions explored by preceding generations. Zhao Si warned, however, that the cohort born in the 1970s—to which she herself belongs—has yet to be studied or recognized in all its diversity.
Her aim is not only to advocate for her individual work, but also to help make visible the writing of a generation that, in her view, has remained overshadowed within Chinese poetry. Here, publishing once again meets writing: preparing anthologies, translating authors, and creating spaces for circulation are also ways of intervening in literary memory.
The intercultural perspective proposed by Zhao Si does not seek to erase differences between countries or reduce every tradition to a common experience. On the contrary, dialogue becomes meaningful when those differences can be recognized and heard.
Nor does she expect a poem to serve as a general explanation of China. Poetry does not provide statistics or definitions of a society. Its power operates on another level: it allows us to encounter a particular sensibility and to share, if only for a moment, an experience that once belonged to someone else.
"Through reading a poem, one can be moved and arrive somewhere previously unknown. That is where the value and meaning of poetic exchange lie," Zhao Si said.
The bilingual reading made this idea tangible. Julio Carrasco read the Spanish versions, while Zhao Si restored each text to the musicality of its original language. Through consecutive interpretation, Sun Xintang enabled the reflections and comments to pass between Chinese and Spanish.
The passage from one language to another was not an invisible operation. Differences in rhythm, length, and sound became apparent. At times, Spanish seemed to extend what unfolded more quickly in Chinese; at others, the voice itself made it possible to intuit emotions even before understanding the meaning of the words.
Julio Carrasco highlighted the way Zhao Si's poetry links seemingly simple scenes with ideas of great depth. The everyday—a drop of water, a star, a wisp, or the movement of the subway—becomes an entry point into questions about love, destruction, memory, violence, and the relationship between human beings and the transcendent.
Among the works shared was El cubo de agua, a poem that is particularly representative of this intercultural perspective. Julio Carrasco first offered the Spanish version, and Zhao Si then read it in Chinese, allowing the audience to hear the rhythm and breath of the language in which it was conceived.
El cubo de agua
Los pitagóricos hablaban del mundo
en el lenguaje de las matemáticas.
Llamaban a Apolo, el sol, una mónada;
a Artemisa, la luna, una díada;
a Atenea, la diosa guerrera, una héptada;
y a Poseidón, el mar, el primer cubo.
En Pekín, en 2008 después de Cristo,
la boca de pez de la tierra
expulsó un cubo de agua.
Durante dos mil quinientos años
de tiempo y espacio,
el pueblo chino,
en la caja de burbujas azul
del Centro Nacional de Natación,
tocó el mismo tramo de agua
de un pasado lejano,
un lugar distante,
sólido, inquebrantable.
The poem bridges two moments separated by twenty-five centuries. The figures of Apollo, Artemis, Athena, and Poseidon enter into dialogue with the National Aquatics Center built for the 2008 Beijing Olympic Games, known internationally as the Water Cube. Western classical tradition and contemporary Chinese architecture are linked by the same element and by an imagination capable of crossing time.
Zhao Si's reading allowed the poem to be heard in its original language. The Spanish version opened its meaning to the Chilean audience, while the Chinese restored its sonic texture. This passage encapsulated the purpose of the event: to allow a work to preserve its difference while finding a new community of readers.
Sun Xintang's role was essential to the development of this dialogue. His experience as a scholar, translator, and former director of the Confucius Institute for Latin America enabled him to mediate between languages while also providing context for concepts, careers, and cultural references that do not always have an immediate equivalent.
Journalist Vivian Lavín emphasized that the relationship between Chile and China cannot be limited to economic exchange. Although China is Chile's leading trading partner, the relationship between the two societies also needs books, translations, and spaces where each can encounter the other's sensibility.
Among the invited guests in the audience were Fernando Reyes Matta, a former Chilean ambassador to China and a leading expert on relations between the two countries; Berta Inés Concha, an editor and partner at the GAM Bookstore; and Mónica Tejos, an editor at Simplemente Editores, a publishing house that has helped bring Chinese authors to readers through editions produced in Chile.
Their presence, together with Bao Shu, editors, scholars, writers, and readers, broadened the conversation beyond the table without turning the event into a large panel. The focus remained on the readings and the dialogue among Zhao Si, Julio Carrasco, Sun Xintang, and Vivian Lavín.
The conversation concluded with questions from the audience and a reflection that ran throughout the gathering: when a poem is translated and finds new readers, it enters other memories and acquires resonances its author cannot foresee. The work leaves its original territory without losing its origin. It changes without ceasing to be itself.
The collaboration between Vuelan las Plumas and CNPIEC took on a concrete dimension. CNPIEC made it possible for Zhao Si and Bao Shu to travel to Chile, drawing on its experience as one of China's most important publishing institutions and as organizer of the Beijing International Book Fair, Asia's leading publishing fair.
For its part, Vuelan las Plumas organized a meeting place in Chile for authors, specialists, and readers, extending its work around books, critical thought, and the international circulation of ideas. The event also reached a wider audience through the microphones of Vuelan las Plumas, which broadcast the entire conversation in its September 9 edition at 5:00 p.m. on Radio Universidad de Chile.
The gathering Intercultural Perspectives on Poetry Written by Women took place on Friday, September 4, 2026, at 7:00 p.m. at the GAM Bookstore, located at Alameda 227 in the heart of Santiago. The evening concluded with a wine reception and the presentation of signed copies by Zhao Si to the bookstore.
We invite you to listen to the recording of this event, organized by Vuelan las Plumas and CNPIEC and featuring Zhao Si, Sun Xintang, Julio Carrasco, and journalist Vivian Lavín.
Broadcast date: September 9, 2026.
#ZhaoSi #SunXintang #JulioCarrasco #BaoShu #CNPIEC #ChineseLiterature #ChinesePoetry #LiteraryTranslation #CulturalExchange #GAMBookstore #VuelanLasPlumas #VivianLavín




